miércoles, 27 de febrero de 2019
No hace falta que te diga lo que me ha costado escribir estas líneas, por si no te habías dado cuenta :)
Había una vez una niña que se escondió tras un muro para que nadie pudiera ver como era, aprendió a no vivir, a esconder la nariz entre libros para no mostrar ni uno solo de los miedos que atenazaban su corazón. Hasta que un día apareció el hombre transparente, aquel que con sus palabras fue sacando a la niña de detrás de su pared y le enseñó que las heridas se podían curar, le mostró lo hermoso que era el mundo si confiabas en las personas adecuadas y vencías tus miedos. Las niña aprendió que no importa quién te hizo daño o quién te falló, solo importa quién te hizo sonreír de nuevo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario