Siempre me encantó escribir, aunque nunca lo hice. Siempre quise ser redactora de sueños, prescriptora de emociones. Pero nunca llegó el momento, siempre había una excusa para dejarlo para más tarde. La verdad es que sólo después de una bronca de una de mis amigas recordé que sólo escribiendo se aprende a escribir.
Así que a partir de ahora puedo prometer y prometo que os escribiré al menos un post semanal y así podréis analizar mi desarrollo como escritora.
Sólo deciros que os quiero y que seguiremos intentando conseguir mi sueño.